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title: "Jorge Macri profundiza su campaña con el Conurbano como principal enemigo"
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description: "El jefe de Gobierno profundizó su estrategia electoral con un nuevo discurso que asocia al Conurbano bonaerense con el desorden y la inseguridad. Mientras promete más operativos policiales y prioridad para los porteños en salud, refuerza una narrativa que convierte a millones de bonaerenses en un adversario político."
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date_published: "2026-07-24T08:22:00-03:00"
date_modified: "2026-07-24T08:23:36-03:00"
category_name: "Política"
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# Jorge Macri profundiza su campaña con el Conurbano como principal enemigo

![NOTA 2](/download/multimedia.normal.bbf77128add77829.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)Hay campañas que se construyen prometiendo futuro y otras que necesitan fabricar una amenaza. Jorge Macri parece haber elegido el segundo camino. En plena antesala de la carrera por su reelección, el jefe de Gobierno volvió a colocar al Conurbano bonaerense en el centro de su discurso político, ya no como un territorio vecino con el que la Ciudad convive todos los días, sino como el símbolo de todo aquello que, según él, debe mantenerse del otro lado de la General Paz.

La frase no pasó inadvertida. "No vamos a permitir que lo peor del Conurbano se instale en la Ciudad", sostuvo al ratificar que continuará realizando operativos de seguridad "en las villas y en cualquier barrio" donde el mapa del delito marque focos de actividad criminal. Antes había definido al Conurbano como un modelo de "desorden y abandono" que pretende avanzar sobre una Ciudad que, según su mirada, "pone la vara muy alta".

No se trata de un exabrupto aislado. Es una construcción discursiva cuidadosamente repetida. La inseguridad aparece asociada a un territorio, el orden se transforma en una identidad exclusivamente porteña y el adversario político deja de ser solamente el kirchnerismo para convertirse también en una geografía con casi diez millones de habitantes.

**La campaña necesita un límite y eligió la General Paz**

Desde el punto de vista electoral, la jugada tiene lógica. Jorge Macri intenta consolidar el voto más identificado con las banderas de orden, control migratorio interno y seguridad, mientras profundiza su sintonía con el lenguaje que Javier Milei y Patricia Bullrich instalaron a nivel nacional. En ese esquema, el Conurbano funciona como una frontera simbólica: de un lado estaría la Ciudad eficiente; del otro, el caos que habría que contener.

El problema es que esa estrategia simplifica una realidad mucho más compleja. El Conurbano no es un bloque homogéneo ni una categoría criminal. Es también el lugar desde donde todos los días miles de médicos, docentes, policías, comerciantes, obreros y empleados ingresan a la Ciudad para sostener buena parte de su funcionamiento cotidiano. Convertir ese territorio en un estigma político puede rendir en una campaña, pero también profundiza una fractura cultural que lleva años alimentándose.

En el mismo reportaje, Macri también defendió el criterio de priorizar a los porteños para la asignación de turnos programados en hospitales públicos, aclarando que las urgencias y emergencias continuarán siendo atendidas sin distinción. Lo hizo en respuesta a cuestionamientos de Horacio Rodríguez Larreta y reivindicó que su gestión amplió la oferta de atención y las inversiones en salud.

Seguridad, salud y orden aparecen así reunidos bajo un mismo relato. No es casualidad. Son temas que conectan rápidamente con las preocupaciones cotidianas y permiten construir una identidad política nítida. La pregunta es si, para defender a la Ciudad, resulta necesario convertir al vecino de enfrente en una amenaza permanente.

Porque una cosa es disputar una elección y otra muy distinta es construir sentido común a partir de la estigmatización territorial. Cuando la política deja de discutir problemas y empieza a señalar territorios enteros como si fueran el origen del mal, el riesgo ya no es solamente electoral. También empieza a deteriorarse el puente que une a dos comunidades que, más allá de cualquier discurso de campaña, comparten todos los días la misma ciudad real.

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