
La autopartista prevé terminar sus actividades el 30 de noviembre y desvincular a los trabajadores que todavía permanecen en la planta de Brandsen. En abril, La Tercera había contado que CLAPP había reducido a la mitad su dotación y quedaba al borde del cierre por la caída de actividad de Stellantis. Cinco meses después, aquel riesgo ya tiene fecha.















