
Investigaciones astrofísicas respaldadas por observaciones de telescopios espaciales confirman que la Vía Láctea se encuentra en curso de colisión directa con su vecina más grande, la galaxia de Andrómeda (M31). Este evento, bautizado por la comunidad científica como la formación de "Lactómeda", transformará por completo el vecindario cósmico.






























