
Autopartes caen 3,9% y neumáticos se desploman casi 40%
Industria autopartista en retroceso en 2025
La industria autopartista cerró 2025 con números en rojo y un escenario que combina retracción productiva, pérdida de empleo y mayor presión importadora. De acuerdo con los datos difundidos por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes -AFAC-, la actividad acumuló una caída del 3,9% en el año. Si la comparación se realiza contra el mismo período de 2024, el retroceso es todavía más marcado: 17,7% interanual. La cadena automotriz, que suele funcionar como termómetro del entramado industrial, volvió a mostrar signos de fatiga.
El golpe más severo se dio en el segmento de neumáticos. El Índice de Producción Industrial -IPI- específico del sector se contrajo 31,9% y llegó a registrar derrumbes cercanos al 40% en algunos tramos del año. El desplome se produjo apenas dos meses antes de que FATE cesara sus operaciones en la planta de San Fernando, una decisión que dejó más de 900 trabajadores sin empleo y encendió una señal de alerta sobre el impacto de la apertura de importaciones.
En 2025, el 40% de los neumáticos comercializados en el mercado local provinieron de China. El dato no es menor: marca un cambio en la composición de la oferta y presiona sobre los costos y la competitividad de la producción nacional. La baja de la actividad no solo se expresó en las fábricas, sino también en la dinámica exportadora. Las ventas externas de autopartes medidas en dólares FOB -free on board- retrocedieron 2,9% en el acumulado anual y mostraron una contracción intermensual del 9,5% en diciembre respecto de noviembre.
La producción de vehículos tampoco escapó a la tendencia contractiva. En el total de 2025 se fabricaron 490.876 unidades, lo que implicó una caída acumulada del 3,1%. En diciembre, el descenso fue aún más pronunciado: 30,3% interanual. A nivel mensual, el IPI General cayó 2%, mientras que el índice de autopartes perdió 3,2%. La fotografía de fin de año dejó un sector con menor volumen, menos exportaciones y una estructura más expuesta a la competencia externa.
Sin embargo, no todos los indicadores se movieron en la misma dirección. El mercado de reposición mostró cierto dinamismo. Si se toma la venta de combustible como aproximación del nivel de actividad, el volumen comercializado avanzó 1,2% interanual y 8,3% frente a noviembre. Ese repunte sugiere que, aun con menos producción de vehículos nuevos, el parque automotor en circulación sostiene demanda de mantenimiento y recambio de piezas.
La tensión entre caída productiva y leve mejora en reposición dibuja un mapa industrial fragmentado. Por un lado, fábricas que ajustan turnos y personal; por otro, talleres y comercios que sostienen un flujo mínimo de actividad. El desafío para la cadena autopartista será recomponer escala y competitividad en un contexto donde el peso de las importaciones crece y las exportaciones no logran traccionar. El año dejó en evidencia que la industria automotriz argentina sigue atada a ciclos de fuerte volatilidad y que cualquier movimiento en el frente comercial impacta de inmediato en el corazón fabril.














