
Bosques: una mujer murió calcinada y su pareja quedó bajo sospecha de femicidio
El fuego ya había cedido cuando comenzó la verdadera investigación. En una vivienda de Bosques, partido de Florencio Varela, las llamas dejaron una escena devastadora: una mujer de 52 años murió calcinada y su pareja fue encontrada inconsciente entre el humo.
Lo que en un primer momento parecía un incendio doméstico comenzó a adquirir otro significado a medida que los peritos recorrieron la casa. Hoy, la Justicia investiga un presunto femicidio.
Todo comenzó durante la noche del sábado, cuando un llamado al 911 alertó sobre un incendio en una vivienda ubicada en la esquina de Pi y Margall y Luis Agote. Al llegar, efectivos del Comando de Patrullas encontraron el inmueble prácticamente envuelto en llamas y solicitaron la intervención de los Bomberos Voluntarios de Florencio Varela para contener el fuego y rescatar a quienes pudieran permanecer en el interior.
Del incendio a una investigación por homicidio
Los bomberos lograron sacar con vida a un hombre de 53 años, identificado por sus iniciales H.S., que permanecía inconsciente dentro de la vivienda. Personal del SAME inició maniobras de reanimación en el lugar antes de trasladarlo de urgencia al Hospital Mi Pueblo. Ingresó intubado al área de shock room y continúa internado con pronóstico reservado.
Cuando el fuego fue finalmente extinguido, los rescatistas encontraron en una de las habitaciones el cuerpo completamente calcinado de Ana María Soraire, de 52 años. El grado de carbonización era tal que la identificación inicial resultó imposible y debió ser confirmada posteriormente por un familiar.
La escena ofrecía más preguntas que respuestas. Durante las pericias realizadas por Policía Científica apareció un cuchillo con manchas de sangre en el sector donde había sido hallado el hombre. En otro ambiente de la vivienda también fue secuestrado un teléfono celular completamente destruido por el fuego. Ambos elementos quedaron incorporados a la investigación mientras los especialistas buscaban determinar qué ocurrió antes de que comenzaran las llamas.
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 2 de Florencio Varela, a cargo del fiscal Federico Pagliuca, quien ordenó las primeras diligencias periciales. Con el avance de la autopsia y los indicios recogidos durante las actuaciones, la investigación dio un giro determinante: la calificación legal pasó de averiguación de causales de muerte a homicidio agravado por el vínculo.
Otro elemento que ahora adquiere relevancia surgió del entorno más cercano de la víctima. Un familiar declaró que la pareja atravesaba conflictos desde hacía tiempo y aseguró que existían denuncias previas realizadas por la mujer contra el hombre. También sostuvo que ambos ya no convivían de manera permanente, un dato que los investigadores buscan reconstruir para comprender el contexto previo al hecho.
Mientras el principal sospechoso permanece internado con riesgo de vida, la investigación continúa abierta. Los especialistas intentan establecer si el incendio fue provocado para ocultar el crimen, si comenzó durante una secuencia violenta o si existió otra mecánica detrás de la tragedia.
En los barrios del conurbano, muchas veces el humo parece llevarse las respuestas. Pero cuando las llamas se apagan, quedan las pericias, los testimonios y una familia intentando entender cómo una casa terminó convertida en escenario de una muerte que hoy la Justicia ya no mira como un accidente, sino como un posible femicidio.















