
PAMI bajo presión: el paro de las clínicas revela una crisis imposible de ocultar
La medida se desarrolla este jueves 27 y viernes 28 de agosto. Durante ambas jornadas solamente se atienden códigos rojos en las guardias, mientras permanecen suspendidas las consultas y demás prestaciones.
La decisión fue tomada frente a un escenario financiero que las instituciones consideran insostenible. Los prestadores denuncian un desfase cercano al 120% entre los aranceles y la inflación, además de importantes demoras en los pagos.
Las clínicas deben afrontar todos sus compromisos con valores actualizados: salarios, servicios, medicamentos, descartables, equipamiento, mantenimiento e impuestos. Sin embargo, reciben aranceles atrasados que no alcanzan para cubrir el costo real de las prestaciones.
En estas condiciones, los establecimientos terminan funcionando como financiadores involuntarios del sistema. Deben garantizar la atención, afrontar los gastos y esperar pagos que, cuando llegan, ya perdieron una parte importante de su valor.
La situación financiera repercute directamente sobre la capacidad prestacional. Las instituciones encuentran dificultades para sostener la cantidad de turnos, contratar profesionales, mantener servicios de alta complejidad y garantizar los insumos necesarios.
Al mismo tiempo, los trabajadores de la salud enfrentan una presión creciente. Médicos y enfermeros deben responder a una demanda permanente dentro de un sistema cada vez más debilitado. El agotamiento profesional es una consecuencia directa de esa falta de recursos.
Los afiliados también sufren el deterioro. La reducción de la oferta prestacional provoca demoras, restricciones y mayores dificultades para acceder a tratamientos que no pueden postergarse indefinidamente.
El paro no puede interpretarse como un conflicto circunstancial. Es una advertencia sobre el deterioro de una red sanitaria indispensable para millones de personas.
Sin una actualización urgente y un cronograma de pagos previsible, la crisis puede transformarse en un daño irreversible. Las clínicas llegaron al límite y el mensaje es contundente: basta de ahogar a quienes todos los días sostienen la salud.



Del préstamo a los tiros: crecen los usureros narco en los barrios más golpeados del Conurbano
Región25/08/2026
Súper Niño: el Conurbano Sur se prepara para lluvias intensas y el riesgo vuelve a los barrios
Región25/08/2026



