Otra fábrica que se apaga en el Conurbano Sur: cerró una histórica metalúrgica de Lanús

Vaspia paralizó su planta de Lanús Este y 60 trabajadores reclaman salarios y aguinaldos adeudados. El cierre se suma a una sucesión de conflictos fabriles en el sur bonaerense, mientras sus empleados buscan formar una cooperativa para recuperar la producción.
Región18/09/2026

NOTA 5El cierre de Vaspia S.A.I.C. sumó esta semana otra fábrica apagada al mapa industrial del Conurbano Sur. La metalúrgica de Lanús Este, dedicada a la fundición y extrusión de latón y bronce, paralizó su producción y dejó a 60 trabajadores sin certezas sobre su futuro. Hay salarios y aguinaldos adeudados y operarios con décadas de antigüedad.

 

La historia empezó antes del candado. Los trabajadores ubican en julio el comienzo de los incumplimientos. Aseguran que llevan alrededor de dos meses sin cobrar y denuncian además deudas en aportes jubilatorios y de obra social que habrían sido descontados de sus recibos. La producción, mientras tanto, se fue frenando por falta de insumos hasta quedar detenida. Algunos empleados rozan los 40 años de antigüedad.

 

Vaspia no fabricaba un producto marginal. De sus instalaciones salían piezas de latón y bronce, entre ellas válvulas para garrafas y barras utilizadas por tornerías y fabricantes de grifería. Cuando una planta así se detiene, el impacto no termina en su portón.

 

Los operarios hablan de “vaciamiento” y vinculan el deterioro con el avance de productos importados. Es una acusación de los trabajadores y no una conclusión acreditada judicialmente. Tampoco hay elementos disponibles para reducir el cierre a una sola causa. Lo comprobable es la secuencia que denuncian: faltaron materiales, se acumuló la deuda salarial, se paralizaron las máquinas y los responsables de la firma dejaron de concurrir.

 

Un cierre que se suma a un corredor bajo presión

 

El caso adquiere otra dimensión cuando se mira alrededor. Apenas esta semana, Fundición San Cayetano, una metalúrgica fundada en 1956 y con una planta de 45.000 metros cuadrados en Burzaco, ingresó en concurso preventivo. En Ezeiza y Esteban Echeverría, el grupo Granja Tres Arroyos y las sociedades vinculadas a Cresta Roja atraviesan también un proceso concursal, con plantas paralizadas y empleo bajo presión. Son actividades y situaciones empresariales diferentes, pero concentradas en un mismo corredor productivo del sur bonaerense.

 

Los indicadores nacionales tampoco describen una industria expansiva. El índice de producción manufacturera del INDEC cayó 5% interanual en julio y la utilización de la capacidad instalada quedó en 58,2%. En el Gran Buenos Aires, la Encuesta de Indicadores Laborales registró en julio una caída interanual del 1,1% del empleo privado relevado. Los datos no explican por sí solos lo ocurrido en Vaspia, pero ayudan a entender el escenario en el que una fábrica deja de producir.

Para Lanús, la pérdida potencial no se mide solamente en 60 recibos de sueldo. Cada salario industrial sostiene consumo en almacenes, alquileres, escuelas, transporte y pequeños servicios.

 

Por eso los empleados intentan que la historia no termine con la persiana baja. Mientras reclaman salarios, aguinaldo y una definición sobre las indemnizaciones, comenzó a circular entre ellos la posibilidad de constituir una cooperativa para preservar la actividad. Permanecen atentos a la planta y buscan evitar que se retire maquinaria antes de que exista una respuesta sobre el futuro del establecimiento.

 

La alternativa cooperativa todavía es una intención, no una fábrica recuperada. Para volver a producir harán falta organización, herramientas legales, capital de trabajo, insumos y clientes. Pero el planteo revela algo elemental: quienes pasaron buena parte de su vida junto a esos hornos no están reclamando únicamente una deuda. Están intentando conservar la posibilidad de trabajar.

 

El cierre de Vaspia podría leerse como una crisis empresaria aislada. El problema aparece cuando se incorpora al mapa de cierres de fábricas, concursos y plantas paralizadas que atraviesa el Conurbano Sur. Son historias empresariales diferentes y no necesariamente tienen las mismas causas, pero juntas muestran un entramado fabril sometido a una presión creciente.

 

Detrás de cada puesto aparece una familia que necesita una respuesta concreta. En avenida Eva Perón, por ahora, quedan 60 trabajadores esperando respuestas frente a una metalúrgica silenciosa. Algunos entraron allí hace casi cuatro décadas. Hoy imaginan una cooperativa porque todavía creen que detrás del portón hay algo que vale la pena defender. Una fábrica no es solamente sus dueños ni sus balances: también es oficio, proveedores, familias y memoria productiva.

 

Si los hornos vuelven a encenderse, no será únicamente una máquina que arranca. Será una parte de Lanús que consiguió seguir produciendo.

 

Te puede interesar
HScq1hQWUAEpLwW

La UNLa reunió a empresas, cooperativas y organismos públicos en el Primer Congreso Regional de Industria, Comercio y Emprendedurismo

Región17/09/2026
La iniciativa fue organizada por la Universidad junto al Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, con la participación del Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC). La jornada reunió a representantes del sector productivo, organismos públicos, cámaras y asociaciones, con 40 stands y distintas exposiciones sobre producción, financiamiento e innovación.
Lo más visto