
El flamante jefe de Gabinete salió a negociar apoyos para aprobar la reforma que reduce el alcance del régimen de subsidios al gas. La iniciativa afectaría a unos 1,24 millones de hogares bonaerenses y enfrenta resistencia política en un país productor de gas donde nadie quiere pagar el costo electoral de encarecer la calefacción.















