
LA ODISEA y LA MODERNIDAD

Por Jaime Veas Oyarzo
Relato de aventuras, de tonos novelescos y de sorprendente actualidad, tal es así que en forma permanente, el cine ofrece, cada tanto, versiones remozadas de esta magnífica obra, en grandes superproducciones y que todavía atrae gran cantidad de público, fascinado por el relato épico.
Ulises u Odiseo ( según la versión latina de su nombre), es un guerrero que combatió en Troya, héroe de gran humanidad y singular personalidad. La Odisea relata el regreso al hogar de un sólo héroe, ingenioso y expuesto a las más arriesgadas aventuras, y no sólo hazañas guerreras, el retorno de Troya a Ítaca, adquiere en el relato dimensión literaria y atractiva modernidad.

Ulises, es el más moderno de los famosos héroes griegos, en comparación con las otras sagas heroicas - Heracles (Hércules), Jasón, Perseo, Teseo, etc. -. Es además el más humano, con la complejidad que implica y a la vez es el que menos recurre a medios maravillosos. Su triunfo está hechos de astucia y paciencia, habla lo justo y preciso y miente cuando es oportuno, lo cual hace que todo lo que emprende lo pueda alcanzar.
Su tenaz y heroica tarea consiste en regresar a su tierra amada Ïtaca y su dulce hogar, desde las costas de la arrasada Troya. Protegido de la diosa Atenas y perseguido por el iracundo Poseidón, padre del cíclope Polifemo, sobreviviendo a varios naufragios y encuentros peligrosos.
Si bien es cierto, que Ulises es el eje central de todo el relato, no hay que olvidar que hay otras figuras, muy bien delineadas como: Penélope, Telémaco, Circe, Calipso, Nausica, Néstor, Menelao, Helena, Eumeo, Euriclea, etc, pero donde donde está su grandeza ejemplar..." quiere volver a casa ", le domina la nostalgia del hogar, su tierra, su esposa e hijo, pero emprende el camino, lento pero sostenido con paciencia, sagacidad, atento a las circunstancias y enfrentando los obstáculos con coraje y alegría.
Su curiosidad lo llevó a conocer al ogro Polifemo y escuchar el canto de las sirenas, estar un año con Circe y ocho con Calipso en amores, rechazando la inmortalidad que le propuso la ninfa enamorada, fue al Hades ( reino de los muertos), tan solo para conocer el camino que lo llevaría a Ïtaca, lo cual demuestra una sincera nostalgia.

En la Odisea, la antigua y solemne épica, se va deslizando hacia la novela de aventuras, mientras los dioses se van alejando, donde el mar adquiere un gran protagonismo y le proporciona un marco a personajes de cálida humanidad.
IMAGINANDO FINALES
En nuestra modernidad, se apunta a imaginar finales distintas a la que le dio Homero, se corroe la trama ejemplar y se pone
en duda final feliz..
a) Tal vez, Penélope estaba feliz con el asedio de los pretendientes, y se había hecho sus propios sueños y la llegada de Ulises quiebra de modo brutal y sangriento.
b) Acaso Ulises debía detenerse algo más y seguir gozando de los placeres del momento, sin poner demasiado empeño en su papel heroico.
c) Su regreso va a perturban a todos en ïtaca, cuando se habían acostumbrado ya a planear su vida si su presencia.
Como podemos ver, la desmitificación, a hecho de las suyas en esas versiones modernas, pero todas ellas tienen un denominador común:
El tiempo es más destructor de lo que apuntaba la épica antigua...el regreso se torna casi imposible , porque otra vez, el tiempo lo ha variado todo. Parafraseando a Emerson: en ese gran viaje de Ulises o tal vez, el nuestro, en esa aventura que es la vida, el destino puede ser el anhelado, soñado, construido o determinado..final abierto.













