
Dos allanamientos simultáneos desbarataron una estructura que operaba entre Bragado y Lanús, con base en domicilios comunes y plataformas digitales. Secuestraron computadoras, celulares y documentación clave, mientras tres personas quedaron imputadas. La investigación sigue abierta y apunta a conexiones más amplias dentro del circuito ilegal.








