Dr Baraka: la banda que revoluciona el punk argentino

Grupo Mediatres dialogó con el baterista del grupo para conocer más detalles sobre la historia y el presente del trío.

Cultura 01/04/2025
Dr Baraka La Tercera 1

Por Florencia Belén Mogno.

 

El punk rock en Argentina constituyó, desde sus inicios, un canal de expresión para distintas generaciones que encontraron en su energía y actitud una forma de desafiar lo establecido. A lo largo de los años, el género logró evolucionar sin perder su esencia, y así incluso se sumaron nuevas influencias y estilos que lo han mantenido vigente dentro de la escena musical.

 

En este contexto, se ubican bandas emergentes y especialmente el grupo Dr Baraka, quienes desde hace más de 16 años que supieron construir y forjar su presencia dentro del punk nacional. 

 

En ese sentido, Grupo Mediatres tuvo la oportunidad de dialogar con el baterista del grupo , Flavio Abalo, para conocer más detalles acerca del presente de la banda, su historia como artistas independientes y sus proyectos a futuro. 

 

Dr Baraka es una banda nacida en Villa del Parque (CABA), en 2008. Con dos discos de estudio en su haber, “Dr Baraka” (2015) y “Ni la calma, ni la paz” (2020), el grupo está conformado por Sebastián García (guitarra y voz), Jonathan Ramírez (bajo y coros) y Flavio Abalo (batería).

 

El punk y una trayectoria consolidada

 

En principio, ¿cómo es el presente de Dr. Baraka en cuanto al trabajo de la banda?

 

F.A: Yo creo que hay dos presentes. En principio, el presente musical. Todos los presentes musicales que tuvimos fueron muy buenos desde el principio. Siempre tuvimos mucha inventiva y respeto por lo que queremos hacer. Si bien fuimos modificando la manera y los sonidos, siempre nos encontró bien parados a nivel musical. Somos gente muy metódica. Tardamos mucho en hacer los temas. Por ahí viene un simple riff de guitarra, y desde ahí empezamos en la sala a afinar las melodías, a pulir los arreglos de banda, cortes, distintos momentos dentro del mismo tema. Usamos muchos arreglos con pedaleras. Le damos mucha importancia a lo metódico de la música. Creo que la música está en el detalle. Si no, todo es un conjunto de lo mismo y creo que en el detalle es donde realmente encontrás el presente. 

En cuanto al presente de la banda en general, está difícil. El presente en redes, en tocar para la gente, en que la gente te siga para todos lados, es complicado. Tenemos un grupo fiel que nos sigue a todas partes, pero para progresar se necesita mucho más. Sin embargo, el presente nos encuentra tocando en vivo como nunca en la vida. Todos los recitales son una bomba. La gente nos empezó a seguir mucho más en los últimos recitales porque de verdad estamos tocando muy bien: prolijo, profesional, con buen sonido, buena dinámica entre nosotros, mucha intensidad y fuerza. La banda en vivo tiene otra presencia. 

 

Uno de sus últimos lanzamiento es el sencillo de “Espinas, Calma y Dolor”, ¿cómo surgió la realización de esta canción y cómo fue el proceso de composición de la misma?

 

F.A: Siempre jugamos con algunas cosas. Por ejemplo, hemos experimentado con momentos de circo, chacareras. De hecho, Sebo, el cantante de Baraka, es un músico tremendo y él es como el director de orquesta que tiene la visión de todo y vino un día con este riff tan particular que tiene “Espina, Carne y Dolor”, y a partir de ahí empezamos. Teníamos solamente una primera parte y fue muy difícil enganchar el ritmo de la chacarera y costó muchísimo hacer ese tema. Estuvimos más de un año y medio haciendo ese tema y dos semanas antes de grabar, tuvimos que modificar básicamente todo, 6 muchos detalles. Es un tema que costado muchísimo, pero lo bueno es que cuando terminamos de grabarlo dijimos: “esto es una bomba”. No hay antecedentes de esto en el estilo nuestro. Lo empezamos a mandar por distintos lugares y la gente cada vez que terminamos de tocar  nos dicen que está buenísimo. 

 

En relación justamente al trabajo de la banda, a la hora de componer, ¿de qué manera llevan adelante este proceso?

 

F.A: Habitualmente se maneja casi siempre de la misma manera. Ellos traen algún riff o algún estribillo o algo que quieran apuntar y le damos para adelante en función a eso. Empezamos a componer el tema, a buscarle una introducción, algún estribillo que por ahí se corta; le buscamos dinámica al tema como para que tenga un poco de sentido. En cuanto a lo musical siempre lo hacemos de a tres y en cuanto a lo que es las letras, Sebo solo canta lo que le gusta cantar y podemos colaborar en función de lo que él 

ya tiene. 

 

En consideración de sus años de trayectoria, ¿cómo considerás que han evolucionado como banda y también cómo lograron mantener la esencia?

 

F.A: Me parece que la mayor evolución está en los músicos. Éramos un cuarteto, y teníamos un guitarrista que después se fue  decidimos buscar entre nosotros la mejor evolución que podíamos tener. Y creo que la máxima evolución estuvo en combinarnos en cambiar los volúmenes, en buscar un sonido nuevo, en despachar temas que solamente estaban ideados para hacer de cuatro personas y no tener miedo a decir: “esto lo tenemos grabado y lo tenemos que desechar”. Y en lo personal de los tres hemos tenido evoluciones musicales y fuimos metiéndonos con otro tipo de cosas, buscando mejores influencias todavía, me parece que hay un balance entre todo lo que fuimos haciendo con otros músicos también y que lo pudimos volcar en Baraka.

 

Por otra parte, ¿cómo ha sido para ustedes el hecho de llevar adelante la banda de manera independiente? 

 

F.A: El under es cruel porque te deja siempre en el mismo lugar. Todo sale del amor, sale de la convicción de lo que estás haciendo, pero lo cierto es que es cruel para el músico desde un montón de lugares. Muchas veces cambia un montón para una banda que alguien vaya y pague su entrada a que te diga: “dejame pasar gratis, méteme en la lista de invitados” y metes en la lista porque hay un montón de gente que no tiene, no puede o no quiere gastar en tu banda. Y es lógico eso. Yo todo eso lo veo lógico, pero para el músico es una diferencia grande. También pasa que se necesita plata para cambiar los instrumentos, para las salas de ensayo, las horas invertidas y el ida el vuelta ir a tocar. También es impensable la plata para poder grabar un disco y no me quejo, pero el under es un ambiente cruel. Todo lo hacemos a pulmón. Cada vez que grabamos, sacamos plata de donde no hay, nos endeudamos, buscamos la vuelta. No nos gusta grabar en cualquier lado. Lo hacemos en estudios de alta gama y masterizamos en los mejores lugares. Eso nos gusta, nos da un sonido distintivo y una calidad profesional, y no queremos bajar de ese nivel. Sin embargo, los recitales no generan muchas ganancias y cuesta mucho contratar a alguien que maneje las redes o gestione la banda desde otro lugar. 

 

Por último, ¿qué es lo próximo dentro del recorrido de Dr Baraka? ¿Cuáles son sus proyectos?

 

F.A: Tenemos varios temas grabados, además de lo que sacamos a fin del año pasado. Tenemos temas grabados que falta terminar de grabar la letra. Estamos haciendo canciones nuevas. También tenemos varias fechas pendientes y esperando, como yo digo siempre, la oportunidad. Esperando la oportunidad de poder mostrarse de otra manera, de poder establecerse de otra manera. Muchas veces nos hemos juntado los últimos cinco años a decir: ¿hasta dónde vamos a llegar?, ¿hasta cuándo seguimos? Y supongo que seguimos pensando lo mismo del primer día; vamos a tocar hasta que no nos divirtamos más tocando juntos. El futuro, como toda banda, es incierto y como todo en la vida. Y después, si bien estaría fantástico poder hacer algo mucho más multitudinario, por decirlo de alguna manera, creo que somos felices con lo que tenemos. Hay un material hermoso y siempre le dimos para adelante y como todo en la vida; si hacés las cosas con el corazón te tienen que salir siempre bien.

 

Fuente fotografías: Dr Baraka.

 

 

 

 

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