Cuatro nuevos detenidos: quiénes son y qué rol habrían tenido en el triple crimen de Varela

La causa por los asesinatos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez ya tiene 14 detenidos. Los últimos allanamientos apuntaron a la presunta segunda línea de la organización: logística, encubrimiento, movimientos de drogas y una posible testaferro.
Policiales07/09/2026

NOTA 3 La investigación por el triple crimen de Florencio Varela empezó a mirar más allá de quienes habrían participado directamente de los asesinatos. Ahora busca reconstruir la retaguardia: quién consiguió vehículos, quién habría ayudado después de las muertes, qué viviendas estaban disponibles y quién podía mover bienes o dinero sin aparecer en primera línea. Esa búsqueda terminó con cuatro nuevos detenidos y llevó a 14 la cantidad de personas arrestadas en la causa por los homicidios de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez.

 

Los procedimientos fueron ordenados por la Justicia Federal de Morón y realizados por la DDI La Matanza en distintos puntos del Conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires. Los investigadores consideran que los nuevos sospechosos podrían haber integrado niveles operativos y de encubrimiento de la estructura investigada.

 

Uno de ellos es Mansur, de 52 años, hasta ahora identificado en el expediente como "NN Ramiro". La hipótesis judicial le atribuye una función logística: habría facilitado vehículos a David Gustavo Morales Huamán, conocido como "El Loco David", y entregado ropa limpia a quienes habrían intervenido materialmente en los asesinatos. Para los investigadores, ese cambio de prendas habría servido para dificultar su posterior identificación y favorecer la fuga.

 

También fue detenida Chieto, de 36 años, esposa de Jesús Mallón Bernave, otro de los arrestados en la causa. Los investigadores intentan establecer si tuvo participación en tareas vinculadas con la organización y con las acciones posteriores al triple crimen.

 

La investigación baja hacia la estructura

 

La tercera detenida es Olivera, de 70 años. Su situación abre otra línea dentro del expediente: está señalada como posible testaferro de Mansur. La Justicia deberá determinar ahora qué bienes o movimientos podrían estar relacionados con ella y si efectivamente existió la función que sospechan los investigadores.

 

La cuarta arrestada es Quispe Gallardo, de 19 años, expareja de Tony Jansen Victoriano Valverde, alias "Pequeño J", señalado en la investigación como presunto autor intelectual del triple crimen. Según la hipótesis que deberá probarse judicialmente, la joven habría intervenido en traslados de drogas y facilitado su vivienda para integrantes de la organización.

 

Los allanamientos dejaron además una cantidad importante de material para analizar. Fueron secuestrados 22 teléfonos celulares, dos tarjetas SIM, una computadora, una tablet y un equipo de radiocomunicación. También apareció una pistola Taurus G3XL calibre 9 milímetros con la numeración eliminada y 27 proyectiles.

 

Entre la documentación incautada hay además una carta manuscrita destinada a "Pequeño J", documentación judicial y una tarjeta SUBE. Cada elemento deberá ser peritado y cruzado con el resto de la investigación para establecer si aporta información sobre movimientos, contactos o responsabilidades. Un teléfono apagado puede guardar meses de conversaciones. Una SUBE puede ayudar a reconstruir un recorrido. Pero en tribunales ninguna sospecha reemplaza a la prueba.

 

Los cuatro nuevos detenidos permanecen incomunicados y deberán prestar declaración indagatoria ante el juez federal de Morón Jorge Ernesto Rodríguez. Después de los procedimientos, el expediente quedó nuevamente bajo secreto de sumario durante diez días, mientras avanzan medidas que todavía no pueden hacerse públicas.

 

El triple crimen ocurrido en una vivienda de Florencio Varela ya no se investiga solamente desde la escena donde fueron asesinadas las tres jóvenes. La pesquisa se extendió por distintos puntos del Conurbano y CABA siguiendo personas, vehículos, comunicaciones y relaciones. Con 14 detenidos, la pregunta judicial se volvió más grande: no sólo quién mató a Morena, Brenda y Lara, sino qué estructura pudo rodear el crimen antes y después. Porque detrás de una noche de horror puede haber minutos de violencia, pero también una red mucho más larga que hizo posible llegar hasta ella y después intentó borrar el camino.

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