Campaña para declarar la emergencia en adicciones

La Mesa por la Vida Digna, que integra la Pastoral Social de la diócesis de Lomas de Zamora junto a organizaciones comunitarias, lanzó una campaña regional para visibilizar el drama del consumo entre jóvenes y reclamar acción urgente del Estado. Reclaman que se declare la emergencia y se financien espacios de contención.

Región14/07/2025
NOTA 1

"No hay campaña contra el narcotráfico, ni Provincia ni Nación. Por eso la hacemos nosotros". Con esa frase, monseñor Jorge Lugones, obispo de la diócesis de Lomas de Zamora, sintetizó el motivo por el cual la Mesa por la Vida Digna lanzó la "Campaña por la Emergencia Comunitaria en Adicciones". El acto se realizó en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y reunió a referentes sociales, funcionarios locales y militantes de base que trabajan todos los días en el territorio.

La iniciativa parte de una realidad innegable: el consumo problemático de sustancias atraviesa de lleno a las comunidades del conurbano sur. Los jóvenes, especialmente de sectores populares, viven rodeados de violencia, falta de oportunidades, criminalidad organizada y ausencia estatal. Lo que está en juego no es una cifra: es la vida cotidiana en los barrios de Lomas, Brown, Ezeiza, Esteban Echeverría, San Vicente y Presidente Perón, donde la droga se ha convertido en una forma de dominación y el narcotráfico en una estructura paralela que avanza sobre los vacíos del Estado.

La campaña busca visibilizar esta emergencia, denunciar sus causas, reforzar las redes comunitarias y exigir que el Estado, en todos sus niveles, garantice recursos concretos para las organizaciones que sostienen la trinchera cotidiana.

Participaron del lanzamiento la diputada nacional Natalia Zaracho; el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares; la secretaria de Relaciones con la Comunidad de Lomas, Marina Lesci; la directora de Culto lomense, Sandra Bartalini; y el presidente del Concejo Deliberante browniano, Nicolás Jawtuschenko. Todos coincidieron en que el abordaje debe ser integral, comunitario y sostenido con políticas reales.

Durante el acto, en el auditorio Rodolfo Walsh de la Facultad de Ciencias Sociales, expusieron Facundo Pascutto (UNLZ), el concejal lomense Juan Montaña, Iñaki Mato (Org. Aconcagua), César Perri (FOC), Melina Pelayo (MTE) y Luis Suárez (Vida Nueva). Cada uno contó lo que viven en sus barrios y en sus espacios de acompañamiento. La consigna que atravesó todas las intervenciones fue clara: #ConLaDrogaNoSeJuega. Y el rechazo al uso del término "fisura" para referirse a personas con consumos problemáticos fue unánime.

“Queremos ir trabajando de abajo para arriba. Si hay una emergencia declarada, habrá financiamiento. Y con recursos se puede sostener el trabajo en los barrios, los centros barriales, los clubes, las parroquias, los jardines comunitarios. Esa red existe, pero necesita ser reconocida y apoyada. Porque la droga también es consecuencia: los chicos que consumen no son los culpables, son las víctimas de un sistema que los deja solos”, explicó el obispo.

La Mesa por la Vida Digna es un espacio amplio, integrado por parroquias, movimientos sociales, fundaciones, gremios, organizaciones comunitarias y referentes que trabajan desde hace años en el acompañamiento de personas en consumo. Su diagnóstico es concreto: no hay salida sin comunidad, y no hay comunidad que resista sin recursos.

“La ausencia de un proyecto de vida, la falta de acceso a la educación, el hambre, la violencia, la pobreza estructural y la desatención estatal crean el caldo de cultivo perfecto para que las adicciones crezcan como plaga”, dice la declaración que se compartió al final del encuentro. La misma fue leída en la Jornada Mundial de los Pobres, celebrada en toda la diócesis.

El pedido principal de la campaña es que se declare la emergencia en adicciones en la región. Esa declaración permitiría que los gobiernos municipales, provincial y nacional prioricen presupuestos, asignen partidas especiales y reconozcan el trabajo de quienes hoy contienen el problema sin respaldo. En palabras de Lugones: “No podemos desfinanciar la Sedronar. Si cae esa estructura, nos quedamos sin herramientas. No tenemos otra cosa. El narco sí: tiene la plata, tiene el lavado, tiene la logística”.

El cierre del acto fue un llamado a la acción colectiva. Las instituciones convocantes invitaron a parroquias, clubes, escuelas, organizaciones, vecinos y referentes barriales a sumarse a la campaña, compartir sus materiales, organizar encuentros y multiplicar el mensaje en cada rincón del sur del conurbano. Porque, como repitió Lugones antes de despedirse, “todos tenemos que ser responsables de divulgar esto. Reconocer que el narcotráfico existe y que está destruyendo la vida de muchos jóvenes en Argentina. Y actuar ya, desde donde estemos”.

La emergencia no es una palabra vacía: es el reconocimiento de un dolor colectivo que necesita respuestas urgentes. Desde las parroquias, los centros barriales y los barrios del conurbano sur, la campaña por la emergencia en adicciones pone el foco donde debe estar: en los pibes y pibas que no pueden esperar más.

 

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